En aplicaciones industriales críticas, como el uso de compresores de amoniaco para los sistemas de refrigeración por amoníaco, la elección del motor eléctrico es un factor determinante para garantizar continuidad operativa, eficiencia energética y confiabilidad. En este tipo de entornos, una solución estándar no siempre responde a las verdaderas condiciones de la instalación.
En esta oportunidad, trabajamos para una necesidad puntual de Mastellone Hnos SA donde fue clave comprender en profundidad la necesidad del cliente para presentar una oferta técnica adecuada.


Una aplicación exigente
Los compresores de amoníaco son equipos fundamentales dentro de los sistemas de refrigeración industrial, especialmente en la industria alimenticia y láctea. Estos sistemas trabajan bajo condiciones severas y requieren motores eléctricos capaces de operar de forma continua, estable y segura. Entre las principales exigencias de este tipo de aplicaciones se destacan:
- Altas potencias instaladas
- Funcionamiento continuo o prolongado
- Condiciones térmicas exigentes
- Necesidad de máxima confiabilidad
- Impacto directo en la producción ante cualquier falla
Por este motivo, la correcta selección del motor eléctrico es clave para evitar paradas no programadas y problemas operativos.
El pedido inicial
El proyecto se inició con una solicitud de cotización para un motor eléctrico destinado a accionar un compresor de amoníaco, con los siguientes datos iniciales:
- Potencia: 420 HP
- Velocidad: 3000 rpm
Con esta información, se realizó una cotización inicial, considerando un motor que cumpliera con los parámetros eléctricos y mecánicos necesarios para este tipo de servicio industrial.
Sin embargo, como suele ocurrir en entornos productivos complejos, el requerimiento técnico no se agotaba únicamente en la potencia y la velocidad. Por eso, para avanzar con mayor precisión, se mantuvo una conversación directa con el jefe de planta, con el objetivo de comprender mejor el contexto de la instalación, las necesidades operativas y las limitaciones existentes.
Durante este intercambio surgió un punto clave: el motor solicitado debía ser un motor especial de carcasa reducida manteniendo la exigencia de potencia y torque, debido a los espacios de instalación. Este dato era determinante, ya que condicionaba completamente el tipo de solución posible.
¿Por qué un motor carcasa reducida es clave?
Los motores de carcasa reducida están diseñados para entregar alta potencia en un tamaño más compacto que los motores estándar. Son especialmente utilizados cuando:
- El espacio disponible en la instalación es limitado
- Se trata de reemplazos sobre equipos existentes
- No se pueden realizar modificaciones mecánicas
- Es necesario respetar dimensiones y acoplamientos
En este caso, la instalación existente requería un motor que se adaptara a esas condiciones sin comprometer la confiabilidad ni el rendimiento.
¿Qué soluciones brindamos?
A partir de la información obtenida y del análisis de la aplicación, se presentó una oferta basada en la necesidad real del cliente: un motor carcasa reducida, con eficiencia Premium.
La eficiencia premium permite reducir pérdidas energéticas, mejorar el comportamiento térmico del motor y optimizar el consumo eléctrico, aspectos clave en motores de alta potencia.
Decisión y avance del proyecto
La propuesta fue evaluada y aprobada. Como resultado se avanzó con la entrega de los 2 motores en planta Mastellone Hnos SA ubicada en Trenque Lauquen. Ambas unidades fueron destinadas a ponerse en funcionamiento apenas arribaran a planta.


Este caso de éxito demuestra la importancia de entender la necesidad real del cliente, más allá del pedido inicial. En aplicaciones críticas industriales, contar con un proveedor que brinda soluciones y plazos de entrega concretos, permite resolver desafíos técnicos sin comprometer la operación.
Porque en la industria, elegir el motor correcto no es solo una cuestión de potencia, sino de compatibilidad, eficiencia y confianza.